
¿Podrías levantarte y prender la televisión?
La educadora de los niños de hoy en día, ya no se llama maestra, niñera, ni mucho menos mamá, se llama TELEVISOR.
Aquella pantalla cuadrada, negra, ya se de plasma o de las antiguas (como ahora llaman a todos los monitores que no son de plasma) es quien le enseña a decir palabras a los niños de nuestra sociedad, les dice como actuar, a quien parecerse, como quien luchar, a que jugar y todo aquello que pueda salir de ese aparato. Lo malo no es que vean televisión, lo malo es lo que ven en esa pantalla, ¿Y qué es lo que ven?, su conciencia se mentiría si estuviera diciendo que los niños que conoce lo que ven es: documentales de animales, reportajes, caricaturas constructivas, algo de historia antigua, que le parece la programación del canal del Politécnico, buena ¿no?; pero lo que tiene por cierto en su persona, es que los niños que conoce, son pequeños que ven luchas (ahora ya no solo mexicanas sino americanas), películas de guerra, series policiacas, donde muestran cuerpos ensangrentados, y para ponerle fin a estos programas, mencionare las noticias, programa donde hay cosas buenas como malas, pero creo que ya son mas cosas malas que buenas, un noticiero que saca a la luz lo que le conviene, pero no a ellos sino a todos los que están detrás de todas esas macro-empresas televisivas, conductores que a mi parecer si se metieran a la actuación no fracasarían; de derecha o izquierda sean estos, los que la llevamos somos el pueblo, y que es para el pueblo “panem et circus” (pan y circo) solo comer, sobrevivir y divertirse, luego la verdad ¿Dónde queda?, queda en manos del dinero, de los que manejan la información, porque ahora aquel que tiene información tiene poder.
Y entonces sus niños instruidos por toda esta clase de programas, ¿Qué acaso no tienen un ideal?, porque ya no dicen: quiero se como papá, o quiero ser astronauta, bombero, policía, presidente (pobre niño, si supiera como esta el país), arqueólogo, etc. Lo que dicen en la actualidad es: quiero ser John Cena, Rey Misterio, o aquel soldado que mato en la película de ayer, un sicario; ya no juegan con carros, a hacer carreteras, andar en bici, ahora juegan a matarse, a los balazos, a las luchitas, a vengarse y dañar a el otro; con todo lo anterior y lo que a ti se te pueda ocurrir; los únicos responsables son los papás y todos aquellos que pueden estar bajo el cuidado de los niños, por que los niños todo lo que les digas se creen y peor aún lo imitan, o ¿Ya no recuerdas cuando querías ser un Power Ranger? o ¿jugar a las escondidillas?.
Pon tú el ejemplo para que los niños, incluso los jóvenes, no estén metidos en ese cuadro de donde emana la ignorancia, la violencia, lo vago, destructivo, vacio; salvo aquellos que son constructivos y tiene un verdadero sentido. Por que cuando se prende la televisión se acaba la imaginación, conviene que nos durmamos pronto para que el sueño acuda a salvarnos.
A y otra cosa, por favor, ya no veas el programa ridículo de Muévete, y todos los que se parecen a el (venga la alegría, se vale, segunda oportunidad, arriesga tv, etc.) que solo te hacen torpe, y dejan ver la ignorancia del mexicano, humillándolo y explotándoles globos, echándoles agua, harina, en caso de que no contesten bien una pegunta, como si quien los hiciera fuera muy inteligente, tenlo por seguro que hay quien se muere de envidia, por desear estar participando en ese tipo de programas.
Abraham Ezequiel Arista Rubio.